Creciclando, crecer reciclando: se acabó la cultura del usar y tirar


Pasada la vorágine navideña, llega la… ¿calma? ¡Error! Pasada la vorágine navideña llega la vorágine consumista de las rebajas. Yo, aunque pueda parecer un bicho raro, si las puedo evitar mejor que mejor, y a no ser que necesite algo muy concreto y vaya a tiro hecho, lo de “ir de tiendas” en esta época del año me echa patrás a más no poder (pues sí amigos, igual es que soy muy mía, vaya usté a saber…).

Pasadas las Navidades también es momento en las casas con niños de organizar los juguetes. Lo quieras o no, cuando eres padre y tienes un crío (como si eres madre y tienes una cría, vaya) es prácticamente imposible no recibir de regalo una jartá de juguetes. ¿Qué hacer con aquellos que ya no se usan?

Yo, como me acabo de estrenar en esto de la maternidad, aún no necesito realmente deshacerme de ninguno, pero para tener la enana sólo 3 meses y medio ya tiene en su haber: el osito de “I love daddy”, un tigre, una ovejita, dos conejitos repetidos (es lo que tiene que IKEA sea tan popular), una super tortuga gigante, una princesita que se ríe como un bebé al apretarle la tripa… ¡Y esto son sólo peluches! No me quiero imaginar cuando llegue la etapa de juguetes-juguetes… Oh my God

Si tienes una mansión, pues igual ni tienes que plantearte prescindir de ninguno, pero dejando a un lado el tema del espacio, lo normal es que los niños vayan perdiendo interés en algunos y centrando su atención en otros, bien porque sean más nuevos, bien porque vayan más acorde a su edad. Me gusta la filosofía que tiene al respecto Lola Rovati, redactora del blog Bebés y Más: “Una de las normas que tenemos en casa con respecto a los juguetes es que por cada juguete nuevo, hay que donar o regalar uno que no se utilice, para así evitar acumularlos inútilmente y darle la oportunidad a otros niños de tener un juguete“. Además, los precios de los juguetes son realmente abusivos para la corta vida que suelen tener en las preferencias de los niños, y señores, ¡que estamos en crisis y hay que apretarse el cinturón!

Una buena solución la encontré el otro día en un mini-reportaje que hizo La Sexta Noticias sobre la web Creciclando, una red de intercambio de ropa, juguetes y accesorios para bebés, niños y premamás, y automáticamente me fascinó la idea.

Creciclando es un proyecto de un grupo de amigos de la Universidad, ahora ya padres y madres de familia. Con la llegada de los niños comenzaron a prestarse un sinfín de cosas: la ropa que se había quedado pequeña, la silla para el coche, aquel esterilizador de regalo que nunca se llegó a estrenar… “Nos hemos ido prestando de todo intentando, unos, deshacerse de cosas que ya no iban a necesitar y, otros, buscando ahorrarse un dinero y no comprar a lo tonto. El que entrega la bolsa se siente aliviado de habérsela quitado de encima y con la conciencia tranquila por estar dando una segunda oportunidad a cosas que están en perfecto estado; para el que la recibe, la bolsa es un regalo y, desde luego, un ahorro”.

Con el tiempo y gracias al alcance que brinda Internet, pensaron en convertir esa red analógica de amigos en una suerte de red social digital para dar a muchos más padres la oportunidad de beneficiarse. Su objetivo: reciclar, reutilizar, compartir cosas, pero también experiencias útiles que supongan un ahorro en tiempo y dinero.

Creciclando, crecer reciclando

SE ACABÓ LA CULTURA DEL USAR Y TIRAR

Su lema es “no tires nada y a la hora de comprar usa la cabeza“: “ahora tenemos que poner los dos pies sobre la tierra y preguntarnos ¿a dónde va todo lo que tiro? ¿Necesito tantas cosas? Y sobre todo, ¿las necesito nuevas?. Reciclamos para salvar a este planeta del exceso de residuos que generamos, para limitar el consumo de energía y el saqueo de los recursos naturales cada vez más limitados. Reciclamos porque ha llegado la hora de dejar de consumir desaforadamente sin pensar en las consecuencias. Y, además, podemos ahorrar con ello. En esta época de crisis, debemos darle a todo lo que nos rodea y, por qué no, a nosotros mismos, una nueva oportunidad. Ha llegado el momento de darle la vuelta a lo que creíamos y empezar a pensar que aquello que ya no nos sirve puede tener para otro un gran valor. Viéndolo así, también es gratificante pensar que podemos ayudar a otras personas, que formamos una red, que estamos conectados.

CÓMO FUNCIONA

El sistema es realmente sencillo: tan sólo tienes que subir a Creciclando los objetos que quieras cambiar, rellenando un pequeño formulario por cada uno de ellos, y clasificándolos en base a las 5 categorías que tienen:

  • ropa
  • juguetes y cole
  • hogar y alimentación
  • paseo y sillas
  • embarazo

Cómo funciona Creciclando

Eso sí, como es lógico, éstos tienen que estar en perfecto estado. También hay que incluir una descripción lo más detallada posible, indicando la marca del objeto, colores, el uso que le has dado, su actual estado y, si te acuerdas, el precio que te costó. Ah, y por supuesto, imágenes de calidad, pues son la carta de presentación del objeto. Según la clasificación, el sistema te otorgará de forma automática unos puntos.

Cuando alguien quiera ese objeto y se lo lleve, obtendrás nuevos puntos y con ellos tú podrás llevarte lo que más te interese. Por solo 2 € mas los correspondientes gastos de envío lo recibirás cómodamente en casa. Por tanto, no se paga con dinero, los puntos son la moneda de cambio (aunque como dicen en la web, si no dispones de puntos suficientes, también lo puedes comprar a 1 € el punto).

También se pueden conseguir puntos al registrarse, al invitar a tus amigos, participando en promociones… Pero si quieres saber más te recomiendo que leas su sección de preguntas frecuentes y veas este video

Creciclando también está en:

¿Os parece interesante Creciclando? ¿Conocíais ya esta red de intercambio? Si alguien lo ha probado ya me encantaría conocer su experiencia ;) Yo por el momento ya me he creado mi cuenta

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7 comentarios sobre “Creciclando, crecer reciclando: se acabó la cultura del usar y tirar

  1. Totalmente de acuerdo con el primer párrafo y me encanta esta iniciativa!! Yo creo que hasta lo voy a hacer con algunos juguetes perdidos MÍOS!!! hahaha
    A compartir la idea puessss!!!!

  2. Lo desconocía totalmente! Muy buena idea! la recomendaré así que pueda!!
    Yo tengo 2 niños, lo cual por ahora hace muy difícil el tema de escoger a la hora de reciclar juguetes hasta que el segundo no se vaya haciendo mayor. Pero claro, como no puedes reenvolver los juguetes del mayor para regalárselos al peque ni pedir a los Reyes que no le traigan nada porque ya tenemos de todo y más, tendremos que plantearnos empezar a creciclar y pedir cosas más pequeñitas de ahora en adelante…

    1. Hola Nuria,

      Tienes razón, en tu caso con dos peques es más complicado… De todos modos en Creciclando también se pueden reciclar otras cosas como ropa, carritos, etc y tal vez con los puntos obtenidos te da para adquirir un determinado juguete para el día de Reyes en lugar de tener que pagar los abusivos precios de las tiendas ;)

      Por cierto, me gusta tu blog!

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