4 consejos para padres en un mundo permanentemente conectado


Ser padre en la era del social media no es fácil. O al menos eso dice Soren Gordhamer, organizador de las conferencias Wisdom 2.0 y de la Wisdom 2.0 Youth Conference, de la que ya hablé hace unos días en el blog.

Gordhamer, que también es autor del libro Sabiduría 2.0, escribió hace unos meses un interesante artículo para Mashable en el que reflexionaba sobre lo complicado que es educar a los niños al calor de las redes sociales.

Libro Wisdom 2.0Por un lado, Internet permite a miles de padres tener una mayor flexibilidad, ya sea en trabajos tradicionales desde el hogar o iniciando sus propios negocios con la ayuda de Facebook y Twitter. En muchos de esos trabajos ya no es necesario tener que “ir a trabajar”,  los padres pueden estar en casa ocupándose de sus negocios y tener mayor disponibilidad para sus hijos.

Pero esto a veces es sólo la teoría, porque estar permanentemente conectados puede suponer tener menos tiempo (o de “menor calidad”) para estar con nuestros niños. Aunque nos encontremos con ellos en la misma habitación, nuestra atención puede estar en otra parte y en ocasiones eso puede tener consecuencias letales, como sucedió en el caso de un pequeño de 13 meses que murió ahogado en la bañera porque su madre estaba demasiado absorta jugando a los jueguecitos de Facebook. Me perdonen la expresión, pero pa mear y no echar gota. Afortunadamente esto parece ser una excepción, pero lo que sí es verdad es que muchos padres están más pendientes del sonido de su movil, de las últimas actualizaciones de su Facebook o de los últimos tweets de su TimeLine, que de sus propios hijos.

La pregunta es: ¿Cómo podemos encontrar ese equilibrio entre introducir a los niños en las nuevas tecnologías y sus beneficios, y mantener al mismo tiempo los beneficios y el poder del contacto humano que ninguna tecnología puede sustituir?

Como padre y profesional del social media, éste es un gran desafío para Soren Gordhamer, quien nos plantea  4 interesantes consejos para afrontarlo:

1. Compartir su juego: “¡Papá, mira esto!”

Me di cuenta hace poco de que mi hijo solía jugar online y era algo de lo que no tenía constancia. Él iba a su ordenador, y yo me zambullía en mi portátil durante nuestro tiempo designado como “tiempo de ordenador”, y apenas teníamos contacto. No sólo permanecía ajeno a los contenido de los juegos (y si eran adecuados para su edad o no), sino que luego tampoco teníamos apenas tema de conversación para el resto del día.

Aprendí que cuanto más jugaba con él, más y mejor podíamos hablar sobre el juego después. Una actividad que hacía él sólo se convirtió por tanto en una oportunidad para el diálogo y el compromiso

2. Horario ininterrumpido: “Mamá, ¿Puedes fijarte en mí?”

El desafío de vivir en la era de permanente conectividad radica en que los niños saben que la atención de sus padres puede desviarse en cualquier momento. Comienzan, por ejemplo, contándonos un evento importante que ha habido ese día en el cole, y va y suena nuestro teléfono, corriendo a cogerlo sin mayor dilación y dejándoles con la sensación de que no nos importan ni nos interesa lo que nos cuenten. Aunque muchos padres necesiten estar localizables durante gran parte del día, es importante delimitar un tiempo exclusivo para nuestros niños, dejando de lado durante ese rato mensajes, llamadas telefónicas o cualquier otra distracción.

3. Desenchufar antes de acostarse: “Papá, ¿por qué estamos tan cansados?”

La mayoría de nosotros necesita estar conectado durante gran parte del día, pero según un estudio reciente realizado por la National Sleep Foundation, el uso de las tecnologías por la noche justo antes de irse a dormir es dañino tanto en adultos como en los niños. De hecho, el 63% de los estadounidenses afirma que sus necesidades de sueño no se ven cumplidas entre semana.

Esto se debe en parte a las pantallas. El Dr. Charles Czeisler, profesor de medicina del sueño en Harvard Medical School y Brigham and Women’s Hospital explica que la exposición a la luz artificial entre que anochece y el momento de acostarse suprime la liberación de melatonina, la hormona que induce al sueño, nos devela y provoca un cambio en el ritmo circadiano hasta una hora más tarde, lo que hace más difícil conciliar el sueño.

La solución: que nosotros junto a nuestros niños estemos en contacto con la tencología a primera hora de la tarde y dejar para el final del día otro tipo de actividades como puede ser la lectura. Supuestamente de esta forma, tanto nosotros como los niños tendremos más energía y vitalidad al día siguiente.

4. Iniciar un proyecto tecnológico compartido: “¡Mamá, vamos a hacer algo juntos!”

madrehija Gordhamer sugiere iniciar conjuntamente con un niño un proyecto de nuevas tecnologías como hacer una página web o desarrollar un juego (por ejemplo desde aquí), aunque entiendo que esto depende muy mucho de la edad del crío y aún así no me parece una actividad nada fácil para un niño.

Otra cuestión que se plantea es cuánto tiempo deben pasar los niños delante de una pantalla. La Academia Americana de Pediatría recomienda limitar el uso de televisión, películas, vídeo y videojuegos a no más de una o dos horas al día. ¿Qué opinás tú? Si eres padre o madre sería genial contar con tu aportación ;)

Encontrar el equilibrio con la tecnología en el ámbito familiar es todo un reto al que muy pronto me voy a enfrentar. Tengo lo que, al menos yo, considero una gran, enorme, suerte: teletrabajar, circunstancia que a priori me parece una gran ventaja para poder conciliar mi vida laboral y familiar. Pero por otro lado tener a golpe de clic el acceso al correo del trabajo también puede hacer que los temas laborales se inmiscuyan mucho más fácilmente en el espacio y tiempo que esté dedicando a mi niña, y seguro que en más de una ocasión me veré en la situación de tener que hacer el esfuerzo por desconectar del todo. ¡A ver si supero con éxito el reto!

Mientras tanto, os dejo el link a este interesante artículo de El País publicado hace un par de días: Adios a la culpabilidad de la madre trabajadora

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7 comentarios sobre “4 consejos para padres en un mundo permanentemente conectado

  1. Consejos muy simples y fáciles de seguir si nos motivamos un poquiiiito! Hasta nos sirven para dedicarnos un poco de tiempo a nosotros mismos (cosa que no viene nada mal de vez en cuando)! Seguro que serás la envidia (y ejemplo a seguir ^^) de todas las mamás!! :D
    Keep up the great work!!

    1. jejeje, bueno, más que ser la envidia de todas las mamás, seguro que soy yo la que les andaré preguntando buscando un poco de inspiración, porque igual cuando vas por el segundo o tercer hijo ya es diferente, pero al ser primeriza todo es tan nuevo… que por mucho que cada madre tenga su forma de hacer las cosas, siempre está bien fijarse en las que ya son “perras viejas” en el lugar. Pero muchas gracias por tu confianza incondicional, es para animar a cualquiera!! :D

  2. Pues qué te voy a decir… Varias cosas:
    – no por estar conectado das peor atención a tus hijos. La clave, en mi opinión, saber estar a lo que estás.
    – los niños quieren que les prestes atención todos los segundos de todos los minutos de todas las horas del día. Ya sea para hablar por tfno, o para leer el twitter, o para hacerte la cera, o para mirar el techo, hay que sacar un rato para uno mismo, o explotamos, literalmente.
    – hagas lo que hagas te sentirás culpable, ya lo verás, jejeje, es algo innato, jejejeje
    – lo harás muy bien, (también lo verás).
    Un besote grande

    1. Varias cosas muy bien dichas y que nada tienen que envidiar a los consejos de nuestro amigo Gordhamer, jejeje.

      Si en un futuro este tema me genera conflicto interno, volveré a leer tu comentario para recordar que yo también tengo derecho a tener mi propio espacio (eso de pensar que no voy a poder depilarme o darme mis cremas corporales tranquilamente, me mata!), y que no pasa nada por que me sienta culpable porque al parecer viene de serie en cuanto te sale una criatura del cuerpo ;)

      Muchas gracias Moni, besos mil

    1. Hola Noemí!

      Mil gracias por pasarte por aquí y comentar, me hace mucha ilu :D

      Y me alegro si este post te ha servido para replantearte algunas cosas, como en todo lo ideal es encontrar un buen equilibrio y saber cuándo debes centrarte en tu familia/amigos y cuándo en tus cosas. Pero como decía en el post, la verdad es que es más difícil de lo que parece en un principio, sobre todo con twitter, que es mega-adictivo!

      El padre la Duendecilla me ha pedido que cuando nos vayamos de vacas no use para nada el iPhone… OMG! Creo que se ha pasado tres pueblos, no??? jajajaja

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