La escalera de la vida


Una o dos veces por semana recibo correos de Manuel Lajara con mensajes positivos que te hacen reflexionar sobre la Vida y consiguen devolverte la Confianza (si es que la habías perdido).

Creo que en esta vida las personas nos acompañamos en el camino”, me comentaba en el primer mail suyo que recibí. Y eso es precisamente lo que hace Manuel Lajara. Este Asesor de gestión empresarial ha montado recientemente un blog, Confianza y Vida, para ir publicando todos esos mensajes positivos que hasta hace poco enviaba por mail a su red de contactos. Me parece una genial idea para que absolutamente todo el mundo tenga acceso a ellos.

El último que he recibido se titula La escalera de la vida, y aparentemente es de autor desconocido. Me ha parecido precioso y me gustaría reproducirlo íntegramente.

Imagina que estas frente a una gran escalera. Junto a ti está esa persona que es tan importante para ti y estáis fuertemente cogidos de las manos.

Mientras estáis en el mismo nivel todo es maravilloso. Pero de repente, tú subes un escalón, pero esa persona no. Esa persona prefiere mantenerse en el nivel inicial. Perfecto, no hay problema, aun así es fácil seguir cogidos de las manos.

Pero tu subes un escalón mas, y esa persona se niega a hacerlo, ya las manos han empezado a estirarse y ya no es tan cómodo como al principio.

Subes otro escalón mas, y ya el tirón es fuerte. Es incomodo y empiezas a sentir que te frena en tu avance. Pero tú quieres que esa persona suba contigo para no perderla.

La escalera de la vida

Desafortunadamente para esa persona no ha llegado el momento de subir de nivel, así que se mantiene en su posición inicial.

Subes un escalón mas, y ahí si que es muy difícil mantenerte unido. Te duele y mucho. Luchas para que esa persona suba, para no perderla, pero ya no puedes ni quieres bajar de nivel.

En un nuevo movimiento hacia arriba viene lo inevitable, y te sueltas de las manos. Puedes quedarte ahí y llorar tratando de convencerle de que te siga, que te acompañe. Puedes incluso ir contra todo tu ser y bajar de nivel con tal de no perderla. Pero después de la ruptura en el lazo, ya nada es igual, así que por mas doloroso y difícil que sea, entiendes que no puedes hacer mas que seguir avanzando y esperar que algún día vuelva a estar al mismo nivel.

Esto pasa cuando inicias tu camino de crecimiento interior. En este proceso, en este avance, pierdes muchas cosas: pareja, amigos, trabajos, pertenencias. Todo lo que ya no coincide con quien te estas convirtiendo ni puede estar en el nivel al que estas accediendo.

Puedes pelearte con la vida entera, pero el proceso es así . El crecimiento personal es eso, personal, individual, no en grupo. Puede ser que después de un tiempo esa persona decida emprender su propio camino y te alcance o suba incluso mucho mas que tu, pero es importante que seas consciente de que no se puede forzar nada en esta vida.

Llega un momento, en tu escalera de la vida, que te conviertes en una mejor persona. Te quedarás solo un tiempo y duele, claro que duele, y mucho, pero luego, conforme vas avanzando te vas encontrando en esos niveles con personas mucho mas afines a ti, personas que gracias a su propio proceso de crecimiento interior están en el mismo nivel que tu y que si sigues avanzando, ellas también.

En esos niveles de avance ya no hay dolor, ni apego, ni sufrimiento. Hay amor, comprensión y respeto absoluto.

Así es nuestra vida, una infinita escalera donde estarás con las personas que estén en el mismo nivel que tu, y si alguien cambia, la estructura se acomoda.

Me costó mucho soltarme. Después de una fuerte ruptura seguía mirando hacia atrás, esperando un milagro, y el milagro apareció. Pero no de la manera en que yo hubiera imaginado. Apareció bajo otros nombres, otros cuerpos, otras actividades.

Perdí a una amiga y gané a veinte mas.
Perdí un mal trabajo y ahora tengo un excelente trabajo y con oportunidades de tener mas de lo que soñé alguna vez.
Perdí un coche que no me gustaba y ahora conduzco el coche de mis sueños.
Perdí a un hombre al que creí amar para darme cuenta que ahora lo que tengo en este momento de mi vida ni siquiera podía soñarlo hace unos cuantos meses.

Cada perdida, cada acontecimiento de la vida, es porque tiene que ser así.

Déjales ir y prepárate para todo lo bueno que viene a tu vida. Sigue avanzando y confía porque esta escalera es mágica y si no me crees ¿Por qué no lo compruebas por ti mismo?

Nadie puede aprender por ti.
Nadie puede crecer por ti.
Nadie puede buscar por ti.
Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer.

Nuestra vida no admite representantes

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